admin mayo 18, 2020

Lo barato sale caro, dice la sabiduría popular; y en el caso del rubro tecnológico es sin duda una verdad irrefutable. Y es que, lamentablemente, no son pocos los casos en los que un supuesto ahorro en el momento de contratar a un proveedor de mantenimiento y aseo, haya terminado en una pérdida mayor de dinero, debido a la falta de conocimiento y experiencia necesarios para desenvolverse en esta área.

Servidores, máquinas, impresoras y otro sin fin de aparatos computacionales forman parte de la lista de valiosos recursos, que quienes nos dedicamos a estos trabajos debemos cuidar y proteger. La reposición y el arreglo de estas herramientas suelen ser caros y a veces, incluso, puede complicarse los reemplazos, debido a problemas de importación de insumos y cuestiones relacionadas con el mercado, como el aumento del dólar o las dificultades de conseguir estas monedas, entorpeciendo la compra de productos importados.

La recomendación es no esperar a tener una mala experiencia para tomar en serio la contratación de servicios de limpieza para tu oficina o empresa. ¿Pero qué es lo que hay que tener en cuenta a la hora de elegir una firma por sobre otra?

Estos son algunos consejos básicos, para tomar la mejor decisión, en el momento de seleccionar a un proveedor para estas tareas:

  • Investigar y averiguar intensamente sobre las opciones en el mercado, con detenimiento. Es importante no considerar al precio como el único factor para tomar una decisión. Muchas veces, los presupuestos son engañosos y en la letra chica encontramos sorpresas ingratas.
  • Preguntar a colegas sobre las referencias y experiencias con determinadas compañías y la calidad de su servicio. Utilizar las redes sociales, foros y otros recursos digitales para conocer más sobre la reputación de una empresa.
  • Observar el nombre de los clientes pasados y presentes también es un dato de suma relevancia, que las empresas con más antigüedad en el mercado, como Smart Kleaning, suelen mostrar incluso en las páginas webs.
  • Mantener una reunión organizadora antes de comenzar las tareas, para determinar claramente las normas y autorizaciones concretas para prestar el servicio de las que dispone la empresa elegida.
  • Relacionado con el punto anterior, es sumamente importante tener en cuenta las capacitaciones y el nivel de preparación y experiencia de los empleados del lugar. En efecto se trata -como en cualquier empresa- de un factor esencial para el buen desempeño de todas las tareas.
  • Indagar sobre la calidad y clase de productos que se usan en cada labor. Es fundamental tener en cuenta que muchos de estos elementos son tóxicos y no pueden aplicarse en determinadas superficies. O bien es necesario hacerlos en dosis específicas; así como tener precauciones precisas sobre la forma de quitarlos -puede ser en forma total o parcial- de los diferentes lugares en los que se les aplicó.
  • Finalmente, consultar sobre la practicidad, velocidad y regularidad con la que se realizan las diferentes acciones y la diversidad de prestaciones que se ofrecen en cada instancia. Esto tiene que ver básicamente con la forma en la que insertamos estas rutinas en la dinámica diaria de la oficina.

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